En sus principios la edificación poseía un marcado estilo colonial y respondía a las características de las viviendas pudientes del lugar: “… mansiones de gran portal que daba a un patio lleno de macetas con su aljibe, alrededor una galería cuadrada que unía a las habitaciones, dos salas al frente y dormitorios a los costados, un segundo patio, detrás de la huerta, el gallinero y dependencias sanitarias”.
Ello se debe a que el actual barrio de Balvanera fue habitado inicialmente por personas pertenecientes a lo más destacado de la comunidad francesa e inglesa, por lo que se justifica las características ya mencionadas del (ahora) colegio Monseñor Miguel de Andrea que se relacionan en forma amplia con lo anteriormente descripto.
Cambios a través del tiempo.
Si bien nuestro establecimiento escolar se originó con las particularidades de carácter infraestructural ya conocidas, con el paso del tiempo, las diversas familias que lo habitaron, fueron dejando peculiares rasgos; tal es así, que con el auge de la inmigración de españoles e italianos el estilo originario que poseía el edificio se tornó a uno italianizante que se destacó principalmente en la fachada que puede apreciarse en este monumento histórico y social.